Noticias en Prensa de Nutrición

Jamón, un alimento de primera

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

El jamón serrano es una de nuestras señas de identidad alimentaria y cultural. Aunque ‘jamón serrano’ es el nombre más conocido internacionalmente para todo tipo de jamones españoles, en España se suele utilizar este término para los que son de cerdos de raza no ibérica.

Puerro, un pariente del ajo y la cebolla

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

El puerro (Allium porrum) es pariente del ajo y la cebolla, como todos los alimentos que forman parte de las liliáceas presentan múltiples propiedades saludables. Como buena hortaliza, el puerro es rico en agua (90%), con un muy bajo aporte calórico (menos de 45 kilocalorías por 100 gramos), este bajo aporte se debe sobre todo a que casi no contienen grasas (menos de 0,40 gramos por 100 gramos), siendo el aporte de colesterol nulo.

Ciruelas, ricas en antioxidantes

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

La ciruela es una fruta que pertenece a la familia de las Rosáceas, que incluye más de dos mil especies de arbustos y árboles. Las ciruelas son originarias de Asia, del área de Anatolia (Turquía) y Persia (Irán).

Alubias, una fuente de proteínas

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

Las alubias son las semillas secas extraídas de las vainas que crecen en las plantas leguminosas del género Phaseolus. Como muchas de las leguminosas de consumo actual, fueron traídas desde América latina en el sigo XV.

Pollo, valor biológico económico

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

El pollo se comenzó a domesticar en el valle del Indo, en el Asia meridional, hace más de 4.500 años; desde ahí, pasó a Persia. Tras este periodo de extensión y alto empleo, su consumo disminuyó en la Edad Media en detrimento de las pulardas, capones y gallinas, para volver a repuntar hacia el siglo XVI, llegando hasta nuestros dias.