Noticias en Prensa de Nutrición

Cítricos, más que un premio

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

La naranja y el limón son las frutas más representativas del grupo de los cítricos, una seña de identidad de nuestro país, con una amplia producción en el Levante español. La naranja se caracteriza por presentar un bajo aporte calórico (37 kcal por cada 100 gramos), siendo su componente más abundante el agua.

Avellanas, rico en grasas saludables

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

La avellana es el fruto del avellano común (Corulus avellana). Etimológicamente proviene del latín ‘nux abellana’, ’fruto seco de Avella’, municipio italiano de la Campania. Las avellanas junto a las almendras son los frutos secos más ricos en ácidos grasos cardiosaludables como son las grasas monoinsaturadas.

Perejil, un amigo en la cocina

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

El perejil es un condimento habitual en nuestra dieta y un compañero inseparable en la cocina mediterránea. Su importancia en el aporte de nutrientes es muy relativa, a pesar de que tiene componentes nutricionales muy interesantes, como bien sabemos las cantidades que aparecen en nuestros platos son muy pequeñas.

Alcachofa, un alimento rico en prebioticos

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

La alcachofa es una planta que pertenece al género ‘Cynara’. La parte comestible es una inflorescencia en forma de rosetón, constituida por brácteas verdes que parecen escamas unidas al tallo. Las hojas interiores son tiernas y muy sabrosas, formando el corazón de la alcachofa.

Cochinillo, un manjar gastronómico

Daniel de Luis
Jefe del Servicio del Clínico de Valladolid
Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición

El cochinillo segoviano es uno de los platos característicos de la mesa castellano y leonesa que ha conseguido traspasar nuestras fronteras. Este animal se alimenta exclusivamente de leche materna y es sacrificado antes de que sea destetado, con 21 a 25 días de vida, alcanzando un peso que oscila entre los 4,5 y los 5,5 kilogramos.